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Terra
La Coctelera

Mi jefe se prepara para su encuentro sexual...

Mi jefe: Más conocido como El Viejo. Tiene 70 años. Es casado, tiene 3 hijos. Una hermosa familia, una señora esposa muy ejemplar. Todos miembros del club más importante de la ciudad.   Y hace 15 años tira con su secretaria, alias La Tiabla, una vieja bruja unos 17 años menor que él, divorciada, dejada, sola en este mundo como lo sería una pulga en una natilla. 

Y hoy, dentro de unos momentos, se van a encontrar en un motel.  Y ahora, el viejo va a la cocina, saca un vaso de agua (¡importante dato!), entra a su oficina y cierra la puerta.  Sale, se sienta en frente del computador para matar tiempo, a duras penas sabe recibir un email.  Recibo tres llamadas. Ahora viene hacia mí...

Me dijo que salía para una reunión con unos arquitectos. Sí, claro. Y yo me llamo Jennifer López y tengo un culo de 50 kilates.

Se acaba de ir, señoras y señores y tengo el empaque VACÍO de Eroxim 50 Mg. La mensajera, que es más chismosa que yo, ha ido hasta la canasta de basura de mi jefe y me ha traído la prueba definitiva.  50 Mg de sildenafil ya están haciendo efecto en el cuerpo del viejo, la tiabla en algún motel lo espera ansiosa.

Bueno, no es nada raro que un viejo de su edad necesite la pastillita para complacer a su amante, tampoco lo es que esos dos se revuelquen los martes a las 4.00 p.m., pero, joder, es que es como un mundo paralelo, se tratan de usted en la oficina  y se burlan de todos nosotros con sus 15 años de sexo ininterrumpido.

Bah, es un poco triste decirlo, pero me da un poco de envidia que por lo menos esos dos vayan a tener un poco de sexo esta tarde, mientras yo sigo aquí, con el envoltorio de la pastilla en mi escritorio, escribiendo esto que es  para nadie.  

Me averguenzo un poco de haberme emocionado tanto cuando la mensajera me mostró el envoltorio del viagra, es un poco estúpido y decadente de mi parte, pero aquí no pasa nada interesante, NADA. Tal vez si no estuviera en 1m cuadrado me comportara como una chica un poco más madura y racional. Pero no es así, y esto es lo que hay.

 

Buscando compañero para los carnavales.

Mi jefe ha salido, bien, tengo tiempo para hacer mis cosas.  Facebook, msn, gchat, skype... novedades? Ninguna. A esta hora, 5.53 p.m., generalmente el tiempo empieza a pasar más lento. 37 minutos más y regreso a mi casa.  Tengo hambre.  Sólo me queda una cosa por hacer, enviar un correo electrónico a unos viejos decrépitos, pero lo haré mañana. Yo sólo trabajo cuando mi jefe está en la oficina, o si hay algo estrictamente necesario que adelantar. Sin embargo, debo decir que soy una trabajadora con excelentes referencias laborales, pero con un salario mediocre, eso sí.

En tres semanas serán los carnavales en mi ciudad. Lo bueno: mucha fiesta y música y disfraces y borrachos y embarazos no deseados.  Habrán dos conciertos, tres bailes, dos días festivos (no vengo a trabajar), cuatro días de fiesta. Lo malo: No tengo novio amigovio tinieblo machuchante amigo gay o estúpido enamorado con quien ir a las fiestas.  Y no soy fea.  El caso es que, en las fiestas de carnavales de mi ciudad, TODO el mundo está en parejas o en grupos. Nadie va sol@.  Porque la música y el alcohol dan ganas de bailar, y es terrible esa sensación de querer bailar y no tener con quien.  Además, hay indeseables borrachos en las calles, trancones, ladrones, y demás estampas con las que no querría lidiar un sábado por la noche.  Podría ir con un grupo de amigas que están en mi condición, bellas mujeres solas. Pero ellas tampoco ven atractivo el encontrarnos un sábado de carnaval como cuando nos reunimos los sábados a comer helado. 

Bah, reviso y reviso mis contactos de facebook.  Necesito sacar de alguna parte un hombre NORMAL con quien salir en estos carnavales. Primos no cuentan.  Admiradores... mmm... la lista no es larga.  Tres, antes eran cuatro, uno desertó.  Estaba enamorado de mí desde el colegio.  Ahora está comprometido. ARRGHH. Él me hubiera servido para mis propósitos.  Bueno, me quedan tres, uno de los cuales lo descarto enseguida porque se quedó sin trabajo y no creo que pueda invitarse ni a él mismo a salir. Dos, de los cuales uno no baila, ni toma, ni sale, ni le gustan los carnavales. Descartado.  Me queda uno, es entrañable, pero no saldría con él a la esquina de mi casa.  Basta con decir que mis amigas de la universidad le decían el Aristonto. Gran decepción.

A mi tampoco me gustan los carnavales. Se gasta mucho y de descansa poco. PERO. Hay cierta persona, cierto hombre, cierto EX NOVIO, que eliminé de todas partes, lo borré de mi vida y de mi corazón, menos de mi facebook. Sí, necesito poner un álbum en el face en el que esté riendo, despeinada, alegre, hipócrita, con ALGUIEN a mi lado, preferiblemente fotogénico, para que cierta persona las vea y piense que me he divertido bastante...

 Mi jefe ya viene. Me tengo que ir. 6.17 p.m, me faltan 13 minutos para ser libre.